La directora de TERC, Stephanie Hampton, dice que un problema concurrente entre el informe es la claridad del agua. Ella dice que, desde 1968, el agua del Lago Tahoe pasó por una descendencia en claridad pero empezó a estabilizarse en los años 90.
“Nos estamos preguntando, ¿por qué no está mejorando la claridad especialmente por toda la conservación genial, y restauración y manejo que ocurre allá arriba?”
El centro está analizando el aumento de las temperaturas, que provocan el crecimiento del fitoplancton, y los fuegos forestales como posibles causas.
Hampton dice que los fuegos forestales se han convertido en un nuevo tema de investigación. Investigadores se han incorporado al centro para analizar cómo afecta la ceniza a los microbios del lago. Algunos están estudiando posibles especies invasoras, utilizando métodos genéticos para detectarlas.
Hampton dice que está entusiasmada con esta nueva investigación y espera poder estudiar el lago a mayor profundidad, en lugar de analizar solo a la superficie y su costa.