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De Costa Rica a Nevada: las aves construyen sus nidos con plástico

Rufous-tailed Hummingbird nest with plastic materials from San José, Costa Rica, on July 12, 2025. The female is on the nest incubating the two eggs.
Courtesy of Dallas R. Levey
Nido de un colibrí colirrufa construido con materiales plásticos en San José, Costa Rica, el 12 de julio de 2025. La hembra incuba dos huevos.

Los colibríes, los bolseros de Bullock y los gorriones son solo algunas de las muchas aves que construyen sus nidos con desechos. Se trata de un fenómeno que va en aumento en distintas partes del mundo.

Con un poco de suerte, es posible ver un diminuto colibrí entre el denso follaje verde, batiendo las alas tan rápido que parecen invisibles. Sus plumas metálicas y multicolores reflejan la luz mientras permanece suspendido frente a flores de tonos anaranjados y rojos. Entonces, tan rápido como apareció, desaparece de un instante a otro.

Los espacios abiertos de la Estación Biológica y Reserva La Selva, en Costa Rica, ofrecen un entorno natural en medio de la densa selva tropical.

Pero, a unas dos horas de allí, en la capital, San José, la naturaleza se encuentra con calles saturadas de tráfico, edificios altos y basura. Allí, estas aves incorporan materiales fabricados por el ser humano en los nidos donde crían a sus polluelos.

Nests of a (i) common blackbird containing black plastic string, (ii) blue tit containing stuffing materials, (iii) white stork containing cardboard paper, plastic string, and foil, and (iv) Caspian gull also containing aluminum foil and plastic string.
Photos 1, 2, and 4 courtesy of Zuzanna Jagiełło and 3 courtesy of Weronika Baranowska
Nidos de (i) un mirlo común con hilo plástico negro; (ii) un herrerillo común con materiales de relleno; (iii) una cigüeña blanca con cartón, hilo plástico y papel de aluminio; y (iv) una gaviota del Caspio que también contenía papel de aluminio y hilo de plástico.

Cuando Gerardo Ávalos vio a un colibrí picoteando la ropa que tenía tendida para secar, supo que algo ocurría.

"Vi a un colibrí colirrufa arrancando hilos de la ropa tendida. Unas semanas después encontré en el suelo un nido de plástico. Tenía forma de taza y también estaba cubierto con fragmentos de líquenes, pero era muy elástico porque las fibras eran de poliéster", dijo Ávalos.

Gerardo Avalos donated the Rufous-tailed Hummingbird nest, made of plastic and found at the entrance of the Hotel Ave del Paraiso, to the Museo Nacional de Costa Rica. The catalog number is MNCR-ONH901, belonging to the Ornithology collection.
Gerardo Ávalos donó al Museo Nacional de Costa Rica un nido de colibrí colirrufa construido con plástico, encontrado en la entrada del Hotel Ave del Paraíso. El ejemplar está registrado con el número de catálogo MNCR-ONH901 y forma parte de la colección de Ornitología.

Ávalos es profesor titular de Ecología Tropical en la Universidad de Costa Rica y director del Centro de Estudios de Resiliencia Ecológica de The School for Field Studies. Más tarde encontró un segundo nido, del tamaño de una pelota de golf, en la entrada de un hotel. Del nido colgaban hilos de bolsas plásticas que antes habían contenido arroz, frijoles o granos.

"Es una señal de alerta. Los animales se están adaptando al uso del plástico. Nosotros estamos cambiando el ambiente. Algunas aves incluso utilizan colillas de cigarro, y en cierto sentido tienen una buena razón para hacerlo, porque las toxinas ayudan a ahuyentar a depredadores y parásitos. Pero esas mismas toxinas también pueden tener consecuencias para las propias aves", dijo Ávalos.

"Otra posibilidad es que los nidos pueden calentarse demasiado. El plástico suele absorber mucho calor, especialmente en un contexto de cambio climático. Eso podría tener consecuencias incluso sobre la determinación del sexo de los polluelos o sobre sus tasas de supervivencia. Al mismo tiempo, durante las noches frías, también podría proporcionar aislamiento", afirmó.

Problema del plástico podría persistir durante más de 2.000 años

Se han identificado materiales artificiales en nidos de aves que datan de la década de 1830.

Las aves son especies centinelas, explicó Dongming Li, ecólogo especializado en fauna y profesor de la Universidad Normal de Hebei, en Shijiazhuang, China. Esto significa que son sensibles a los cambios en su hábitat y pueden actuar como indicadores tempranos de problemas ambientales.

Not just Costa Rica – a hummingbird in Henderson, Nevada, perches on a nest made of artificial materials.
Courtesy of Anne Ekholm
No solo en Costa Rica: un colibrí se posa sobre un nido construido con materiales artificiales en Henderson, Nevada.

"Las aves tienen sistemas respiratorios muy eficientes y necesitan alimentarse con frecuencia para mantener su elevada temperatura corporal. Por eso, los cambios en la disponibilidad de alimento y la contaminación ambiental pueden afectarlas rápidamente. Además, son muy móviles gracias al vuelo y presentan una gran diversidad. Habitan prácticamente todos los ecosistemas importantes y están en contacto directo con el aire, el agua y el suelo. Eso indica que los plásticos están presentes en los océanos, los ríos, los humedales, las tierras agrícolas y las zonas urbanas, donde la fauna silvestre puede entrar en contacto con ellos", dijo Li.

Cada año se generan en el mundo más de 4.400 millones de libras de residuos sólidos, y se espera que esa cifra aumente más de un 50% para 2050.

El norte de Nevada no es la excepción. Alan Gubanich, presidente del comité de educación de la Northwest Nevada Bird Alliance y profesor jubilado de Biología y Ornitología de la Universidad de Nevada, Reno, cubre la encimera de su cocina con nidos que ha recolectado, en su mayoría, de bolseros de Bullock. Esta ave, de plumaje negro y naranja intenso, migra desde los trópicos hacia el oeste de Norteamérica para reproducirse. Sus nidos, con forma de bolsa colgante, contienen cordel y tela, y uno de ellos está envuelto de una brillante guirnalda verde.

"En inglés, la expresión bird brain se usa como un insulto para decir que alguien es tonto. En español existe una expresión parecida: cabeza de chorlito. Si alguien te dice así, tómalo como un cumplido", dijo Gubanich.

"Gracias, porque muchos estudios recientes han demostrado lo inteligentes que realmente son las aves", afirmó Gubanich. "No me sorprende que piensen: 'Bueno, si en esta zona ya no encuentro suficiente pasto y necesito construir un nido, ¿por qué no usar todo este material largo que tengo aquí?'. Si no fueran capaces de adaptarse, se habrían extinguido hace millones de años, con todos los cambios que ha experimentado el mundo. Esta es una forma de sobrevivir: usar esas tiras de plástico que vienen en las canastas de Pascua."

Sin embargo, esa adaptación podría convertirse en una trampa ecológica.

Microplásticos plantean preguntas aún sin respuesta

El Proyecto de Aves Urbanas de la Universidad de Texas en San Antonio instaló cerca de 140 cajas nido y encontró que el 86% contenía algún tipo de plástico. Entre los materiales hallados había envolturas de tortillas de H-E-B, hilo dental y envolturas de dulces.

Jennifer Smith, titular de la Cátedra C. C. (Charlie) Winn de Investigación sobre Codornices en el Caesar Kleberg Wildlife Research Institute de Texas A&M University-Kingsville y profesora asistente de Ecología y Manejo de Codornices, fue coinvestigadora principal del estudio.

Smith dijo que un gran número de aves está ingiriendo plástico.

Bullock Oriole’s nest in the wild in a meadow off Veterans Blvd. in Reno, Nevada.
Courtesy of Teri Peck
Nido de un bolsero de Bullock en un prado junto a Veterans Boulevard, en Reno, Nevada.

"Podemos inferir cuáles son las vías de exposición, y una de ellas podría ser la ingestión accidental de plástico presente en los nidos", dijo Smith. "Eso puede tener distintos efectos físicos, como la obstrucción del tracto gastrointestinal. También están los químicos asociados con los plásticos, tanto los que se incorporan durante su fabricación como los contaminantes del ambiente que pueden adherirse a ellos."

Smith explicó que esos compuestos químicos pueden alterar el sistema hormonal, fundamental para el comportamiento, los patrones de sueño y la reproducción de las aves.

Li señaló que los materiales plásticos también pueden modificar la temperatura, la humedad, la ventilación y el drenaje de los nidos.

"Estos cambios pueden afectar la incubación, el desarrollo de los embriones y el crecimiento o la supervivencia de los polluelos", dijo Li.

Y el problema podría ser aún mayor, afirmó Mariel Ortega, asistente de investigación de posgrado en la Universidad de Texas en San Antonio, quien estudió huevos que no eclosionaron y fueron recolectados de las cajas nido.

"Hubo un huevo que contenía alrededor de 14 microplásticos. Esto sugiere que podría existir una transferencia materna desde el organismo de la madre hacia el huevo. Al parecer, las aves están expuestas a los microplásticos desde las primeras etapas de su desarrollo", dijo Ortega.

De los 19 huevos que no eclosionaron y que Ortega analizó, más de una cuarta parte contenía microplásticos. Añadió que una medida sencilla podría ser reconsiderar la frecuencia con la que se recoge la basura.

Comportamiento de los consumidores, bajo la lupa

Los microplásticos son un campo de investigación relativamente nuevo y todavía quedan muchas preguntas por responder. Pero una cosa es clara: el comportamiento humano debe cambiar de manera drástica, dijo Smith.

A grackle takes off with a piece of plastic from a Las Vegas, Nevada, backyard.
Courtesy of Renee Walker-Goldberg
Un zanate despega con un trozo de plástico en un patio trasero de Las Vegas, Nevada.

"Yo también soy consumidora. Todos estamos aquí sentados con una tapa plástica en el vaso de café, probablemente con plástico incluso en la gorra que llevo puesta. Nadie está libre de consumir plástico, pero es lo que tenemos disponible y, en muchos casos, los productos de plástico son más baratos que las alternativas", dijo Smith.

El problema del plástico no desaparecerá en el corto plazo. Ávalos tiene sentimientos encontrados sobre la capacidad de adaptación de las aves.

"No sé qué hacer: si admirar a los colibríes por su extraordinaria capacidad de adaptación o ponerme a llorar por el impacto que los seres humanos estamos causando en el ambiente", dijo Ávalos.

Este reportaje fue realizado en colaboración con el Hitchcock Project for Visualizing Science y la Reynolds School of Journalism.

Here is the story in English

Lucia Starbuck is an award-winning political journalist and the host of KUNR’s monthly show Purple Politics Nevada. She is passionate about reporting during election season, attending community events, and talking to people about the issues that matter most to them.
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