Cada año, miles de animales mueren atropellados en las carreteras de Nevada. Pero el problema no es exclusivo de ese estado. Costa Rica enfrenta una situación similar. Para reducir estos accidentes, ambos lugares impulsan la construcción de pasos de fauna.
La selva tropical de Sarapiquí cobra vida. La lluvia cae sobre el suelo del bosque, las aves sobrevuelan el dosel, las ranas croan y los monos aulladores hacen resonar sus llamados.
Aunque Sarapiquí se encuentra en plena selva tropical, el desarrollo urbano la rodea y, con él, también llegan las carreteras y el tránsito vehicular.
Investigadores estiman que en Costa Rica unos cuatro animales mueren atropellados cada hora.
En San José, la capital del país, se encuentra el Toucan Rescue Ranch, un centro de rehabilitación de fauna silvestre dedicado a la educación y la conservación. Pablo Bonilla, guía y exvoluntario del centro, ha visto de primera mano las consecuencias de los atropellos de fauna.
"Hace apenas un par de meses recibimos una cría de mono aullador porque su madre fue atropellada por un vehículo. La madre murió", contó.
Bonilla explicó que, además de los animales domésticos rescatados, los atropellos son una de las principales razones por las que los animales llegan al santuario.
Los pizotes, monos y perezosos son algunas de las especies que con mayor frecuencia son atropelladas, especialmente cerca de la Ruta 32, una de las carreteras más transitadas del país. La Ruta 32 atraviesa la selva montañosa en las cercanías del Cerro de la Muerte.
A medida que el desarrollo urbano avanza sobre el bosque, cada vez más animales se ven obligados a cruzar carreteras.
El naturalista Reyder Mesen, quien trabajó para una organización dedicada a proyectos de conservación, ha observado el impacto de los puentes para fauna que ayudó a construir esa organización.
"Hay muchos animales que necesitan cruzar de un sector del bosque a otro, y las carreteras representan un obstáculo para ellos. Y realmente lo vimos: hay monos utilizando los puentes aéreos, los puentes colgantes", dijo.
Mesen explicó que los animales necesitan desplazarse por la selva para sobrevivir y que, debido a que las carreteras interrumpen esos recorridos, especies como los monos utilizan los puentes aéreos para cruzarlas.
Para personas como el naturalista Geremi Telecaluna, quien creció en Sarapiquí, encontrar animales atropellados es algo habitual.
"Bueno, nunca he visto un felino silvestre vivo, pero sí los he visto muchas veces muertos en las carreteras", dijo.
Los animales necesitan desplazarse por el bosque por distintas razones, entre ellas la búsqueda de alimento, explicó Mesen.
Aunque el ecosistema desértico del norte de Nevada es muy distinto al de la selva tropical, con carreteras más amplias y paisajes abiertos y secos, el desafío es el mismo. Las carreteras siguen atravesando las rutas naturales de desplazamiento de la fauna.
Cada año, miles de animales son atropellados por vehículos en Nevada, según el Departamento de Transporte de Nevada (NDOT, por sus siglas en inglés). Desde 2010, el estado ha construido 80 pasos de fauna.
El NDOT procura integrar estas estructuras al entorno natural, explicó Nova Simpson, gerente del programa de pasos de fauna.
"De hecho, hemos visto borregos cimarrones descansando debajo de los puentes para protegerse del sol, así que, de cierta manera, se ha creado un pequeño microhábitat", dijo.
Simpson señaló que el objetivo es proteger tanto a los animales como a los conductores.
"Tenemos desde algunos de los pasos elevados para fauna más grandes de Estados Unidos a lo largo de la Interestatal 80 hasta pequeños pasos subterráneos para tortugas del desierto. Ya contamos con una gran variedad de estructuras distribuidas por todo el estado, y han sido muy eficaces para reducir las colisiones", afirmó.
Según Simpson, estas estructuras han logrado reducir las colisiones en aproximadamente un 80%.
En 2023, los legisladores de Nevada aprobaron otros 5 millones de dólares para proyectos de pasos de fauna.
A diferencia de Nevada, el gobierno de Costa Rica no ha brindado mucho apoyo a este tipo de iniciativas, dijo Bonilla.
"En los últimos años este no ha sido precisamente el gobierno que más ha apoyado la protección de la vida silvestre. Por eso no hemos visto muchos avances en este tema", dijo, en referencia al respaldo gubernamental a los pasos de fauna.
Los legisladores costarricenses analizan un proyecto de ley que, según organizaciones conservacionistas, ampliaría la protección de los pasos de fauna. La iniciativa superó una primera votación en abril, pero aún debe aprobar una segunda antes de convertirse en ley.
En Costa Rica, las carreteras no van a desaparecer, dijo Bonilla. Por eso, considera que son las personas quienes deben adaptarse.
Este reportaje fue realizado en colaboración con el Hitchcock Project for Visualizing Science y la Reynolds School of Journalism.