La tarde del 22 de agosto, apenas unas horas después de que comenzara el incendio, Kelly Echeverria, administradora de Manejo de Emergencias del condado de Washoe, comenzó a enviar alertas al público. Las actualizaciones se enviaron a redes sociales, teléfonos celulares y estaciones locales de radio y televisión. O al menos eso creía.
Pero KUNR descubrió que las alertas que Echeverria pretendía transmitir nunca fueron transmitidas. La falla muestra lo complejo que es el sistema de alertas de emergencia y los numerosos puntos en los que puede fallar.
“Pensábamos que todo estaba bien y que nuestros mensajes estaban saliendo”, dijo Echeverria.
El condado no se dio cuenta de lo ocurrido hasta principios de septiembre, cuando KUNR preguntó por las alertas después de que una revisión del registro de transmisiones de la estación no encontrara ninguna relacionada con el incendio forestal Hawk. Cuando Echeverria se enteró del problema, se comunicó con Rave, el sistema de software que su oficina utiliza para notificar al público durante una emergencia.
“Rave nos ha dado algunas respuestas con las que no estamos de acuerdo”, dijo.
La compañía, una subsidiaria de Motorola, no respondió a tiempo a una solicitud de entrevista para esta historia. Pero Echeverria dijo que la empresa le informó que, según sus registros, aparentemente ella y un colega no seleccionaron el Sistema de Alerta de Emergencia (EAS, por sus siglas en inglés) para que las actualizaciones fueran transmitidas por ese medio.
El EAS es el sistema de FEMA para transmitir alertas por radio y televisión durante un desastre. Los mensajes son difíciles de pasar por alto: cada uno comienza con una serie de tonos fuertes y estridentes, seguido de información transmitida por una voz generada por computadora.
Echeverria no está de acuerdo con el informe de Rave. Ella y su colega aseguran haber seleccionado la opción del EAS, por lo que están pidiendo más detalles sobre lo que pudo haber fallado. El condado también está preguntando a FEMA si tiene algún registro de las alertas en su sistema.
“Muéstrennos que este error está directamente relacionado con que nosotros no marcamos esta casilla”, dijo. “Es decir, ¿en qué parte de sus informes, en el sistema interno de ustedes, dice que esta casilla no fue seleccionada?”
Independientemente de lo que haya ocurrido el mes pasado, el condado de Washoe está mejor equipado para las comunicaciones de emergencia que muchos gobiernos locales. Esto se debe a que, aunque FEMA permite utilizar el EAS de forma gratuita, no proporciona una interfaz para enviar las alertas. Por eso, los responsables del manejo de emergencias tienen que utilizar plataformas privadas como Rave para hacerlo.
“En algunos lugares, las alertas solo se publican en las redes sociales. No cuentan con un proveedor adicional al que paguen para distribuirlas por otros medios”, dijo Carson MacPherson-Krutsky, del Natural Hazards Center de la Universidad de Colorado Boulder.
En 2024, MacPherson-Krutsky publicó junto con otros investigadores una encuesta de los condados de Colorado y encontró que algunos no podían costear un servicio como Rave.
El tipo de falla que ocurrió durante el incendio Hawk no parece estar muy extendido. Pero MacPherson-Krutsky dijo que es común que haya problemas con las alertas enviadas a teléfonos celulares.
“Las líneas telefónicas fijas podían registrarse automáticamente, pero ahora que tenemos teléfonos celulares, las personas tienen que inscribirse ellas mismas para recibir estas alertas”, dijo. Agregó que, según el estudio de Colorado, menos del 40% de los residentes lo había hecho.
En teoría, los funcionarios pueden enviar Alertas Inalámbricas de Emergencia, también administradas por FEMA, a cualquier teléfono que se encuentre en una zona determinada. Pero no siempre funcionan de manera confiable.
Según Adrienne Abbott, expresidenta del EAS en Nevada, esto se debe a que los proveedores de servicios no han implementado adecuadamente el sistema.
“Nosotros, en la comunidad del EAS, capacitamos a las agencias para que puedan utilizar las alertas de teléfonos celulares”, dijo. “La industria nos ha dado muy, muy poco con qué trabajar”.
Varias fuentes dijeron a KUNR que las torres de telefonía celular pueden saturarse durante una emergencia o incluso dar prioridad al envío de mensajes a una red sobre otra. Como resultado, algunos residentes nunca reciben las alertas.
Por eso, Echeverria dijo que es importante que los residentes se inscriban para recibir alertas a través del sitio web del condado. De esa manera, su oficina puede asegurarse de incluirlos en futuras notificaciones.
“Seguiremos utilizando Rave, pero lo que va a cambiar es la manera en que lo usamos”, dijo.
Mientras tanto, MacPherson-Krutsky dijo que las autoridades federales deberían destinar más recursos a solucionar estos problemas porque hay vidas en juego.
“Cuando dependemos de estos sistemas para salvar vidas, necesitamos que la tecnología funcione como está previsto”, dijo.