Celebrando el Día de los Muertos por primera vez

Nov 4, 2019

Para muchos latinos en todo el mundo, el 1 de noviembre es el comienzo de dos días de festividad: el Día de los Muertos, una celebración para recibir a seres queridos que ya fallecieron con el fin de reunirlos de nuevo con los vivos.

Altares decorados con alimentos, objetos personales y agua para dar la bienvenida a seres queridos que han fallecido.

Este fin de semana ha habido varias actividades del Día de los Muertos organizadas por diferentes grupos en Nevada, como el Centro Cultural Winchester Dondero, Springs Preserve, El Centro de Investigación Latino, El Proyecto Holland, el Reno Little Theater, The Jesse Reno, y el Museo del estado de Nevada, entre otros.

El estudiante de la Universidad de Nevada, Reno, Gabino Salinas, quien es un México-americano de primera generación, comparte cómo celebrará por primera vez esta festividad.

Pregunta (P): ¿Creciste festejando el Día de los Muertos?

Respuesta (R): En realidad no. Investigué mucho al respecto, tenía una idea de lo que era y sabía que era algo muy padre. Crecí celebrando Halloween. Mis padres nunca nos enseñaron cómo celebrar el Día de los Muertos, así que lo estudié y me di cuenta de lo bonito que es porque te conecta con tus familiares que han fallecido o personas que han fallecido y es grato honrarlos.

P: ¿Qué aprendiste con tu investigación?

R: Construyes el altar con niveles, y cada nivel tiene un significado diferente, uno es el inframundo, el nivel del suelo, y el mundo de los espíritus es el nivel más alto. Todo depende de lo que hace tu cultura porque es todo regional y antecede a la llegada de los colonizadores españoles. Definitivamente es una fiesta indígena. Las diferentes culturas realmente se comprometen con esto, como algunas personas; ellos van a pasar la noche junto a la tumba de sus familiares. Creo que es una buena idea el formar una relación con estos espíritus que amas o que importan para ti.

P: ¿Qué tipo de cosas pondrías en un altar para dar la bienvenida a tus seres queridos?

R: De seguro, comida; el agua es imprescindible, se supone que le debes poner sal para la pureza, su foto y velas porque guiarán el camino. Estas cosas les dan la bienvenida, los reciben con lo que están familiarizados y los hacen felices, así que cuando lleguen van a pensar, ‘qué bonito, estos son los juguetes que más amaba‘.

P: Cuéntame acerca del altar que hiciste este año en la universidad.

R: Estoy en el Club de español; soy el presidente. Trabajamos con el Consejo Asesor de Estudiantes Latinos para desarrollar la idea acerca de la frontera Sur. Sé de un par de niños que fallecieron al llegar a la frontera. Quería honrar a esas personas porque enfrentaron muchas dificultades, y después, desafortunadamente, no experimentaron ninguno de los beneficios. Escogimos seis niños, cinco son de Guatemala y uno de El Salvador. Habían permanecido en Aduanas y la Patrulla Fronteriza o recientemente habían sido liberados de su custodia. Tenemos sus fotos, etiquetas con sus nombres, edad, su edad de defunción y país de origen. También hicimos un resumen acerca del maltrato de las personas que llegan a la frontera en busca de asilo. El altar tiene juguetes, pan y calaveras de porcelana decoradas.

P: Tienes un hermano que falleció. Si le hicieras un altar ¿Qué objetos elegirías para darle la bienvenida de nuevo?

R: Guantes de fútbol. Toda su vida fue portero. Se mudó a México para seguir su carrera en el fútbol, ​​y le gustaba la música, entonces a lo mejor un álbum de Kanye West. Siempre lo escuchó.

Altar que recibe a los niños que murieron en la frontera sur: Mariee Juárez, 1 año de edad, de Guatemala; Jakelin Caal Maquin, 7 años, de Guatemala; Darlyn Valle, 10 años, de El Salvador; Carlos Gregorio Hernández Vásquez, 16 años, de Guatemala; Wilmer Josué Ramírez Vásquez, 2 años, de Guatemala; Felipe Gómez Alonso, 8 años, de Guatemala.

Nota de la editora: Esta nota fue publicada por KUNR y la versión original ha sido traducida y adaptada como parte de la colaboración entre KUNR y The Nevada Independent.