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En Español

Un sacerdote en Reno explica cómo la pandemia afecta a su congregación

El exterior del edificio que se identifica como Little Flower Catholic Church en letras plateadas.
Natalie Van Hoozer
/
KUNR Public Radio

Read in English.

Paul McCollum es el párroco de la iglesia católica Little Flower de Reno, que ofrece servicios en inglés y español.

Mientras se realizaba una clínica de vacunación, Natalie Van Hoozer de KUNR habló con McCollum sobre cómo la iglesia y los feligreses se han visto afectados por la pandemia.

Natalie Van Hoozer: Como padre, ¿cómo se ha visto afectada su labor por la pandemia?

Paul McCollum: Desde que la iglesia reabrió sus puertas a mediados de junio del año pasado, ha sido emocionante ver cómo la gente vuelve poco a poco, pero también ha sido un poco difícil. Algunos de nuestros miembros más ancianos que tienen problemas de salud o tienen la percepción de que podrían estar en riesgo, todavía tienen miedo, incluso hasta ahora, casi un año después. Así que algunos de ellos pueden no volver; es muy triste. Algunos pueden volver muy, muy lentamente.

Un hombre que usa gafas y vestidura eclesiástica posa frente a un vitral de iglesia.
Credit Cortesía del padre Paul McCollum

Y, por supuesto, como las iglesias católicas se rigen por las donaciones, cuando la gente no asiste, las donaciones disminuyen mucho. Así que ha sido un gran reto financiero para la mayoría. Hemos hecho todo lo posible para animar a la gente a que vuelva al culto, a que vuelva al servicio, a que vuelva a la misa los fines de semana, a que participe en los diferentes grupos ministeriales, pero también a que vuelva y contribuya para que podamos asegurarnos de que no perdamos ningún ministerio, a nuestro personal, o de que tenemos que tomar alguna de esas difíciles decisiones presupuestarias para asegurarnos de mantener las iglesias abiertas. Así que ha sido un reto.

Van Hoozer: ¿Cómo ha respondido su congregación y cómo le ha ido durante la pandemia?

McCollum: Al igual que ha sido un reto para mí, como padre, también lo ha sido para ellos. En general, especialmente al principio, cuando las iglesias cerraron y había tanta falta de información sobre el virus [y] sobre cuánto tiempo vamos a estar bajo estas restricciones. Creo que la gente estaba muy confundida. Había mucha inestabilidad en el estado emocional y psicológico de la gente. Luego, a medida que nos íbamos asentando con ciertas restricciones, al menos sabíamos a qué atenernos.

La mayoría de la gente se asentó un poco, pero hemos tenido varias muertes. Así que ha sido muy, muy duro para la gente. Así como para algunos de nuestros jóvenes. A nuestros adolescentes y a nuestros jóvenes les gusta que las cosas sean estables e iguales, y el mundo entero parecía estar al revés en un momento dado, y creo que esa inestabilidad emocional y psicológica ha sido muy agotadora y muy cansada para mucha gente.

Van Hoozer: ¿Hay impactos de la pandemia que piense que están afectando particularmente a la comunidad hispanohablante?

McCollum: Es una muy buena pregunta. Creo que, como han informado las noticias nacionales, la comunidad hispana ha sido, en cierto modo, más resistente y puede carecer de cierta información sobre la vacuna y sobre el virus en general. Y creo que, específicamente, mi experiencia aquí con varios feligreses e incluso miembros del personal y voluntarios es que, debido a los tipos de industrias y trabajos que realizan, se han visto más afectados. Son muchos de los trabajadores de la industria de servicios, y por lo tanto no tienen un descanso. Trabajan, se ponen en riesgo. Cuando se produjo el cierre de muchos de los casinos y otros lugares en los que trabajaban, simplemente se les dijo que no había trabajo para este mes, para el mes que viene. Así que, económicamente, ha sido muy duro para muchos de ellos.

La buena noticia es que muchas de esas mismas personas que tienen dificultades económicas han sido muy fieles. Han sido los que han seguido apoyando a la parroquia, viniendo al servicio, viniendo a misa, trayendo a sus familias a la iglesia. Así que nuestras misas hispanas, la asistencia ha aumentado claramente semana a semana, especialmente en los últimos meses. Así que definitivamente están volviendo a casa, a la iglesia, a los sacramentos para recibir la Santa Comunión. Así que es muy alentador ver eso.

Esta historia fue traducida al español por la periodista María Palma y producida en asociación con Noticiero Móvil y el apoyo de la Solutions Journalism NetworkLa versión original en inglés fue publicada el 18 de agosto.

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